martes, 16 de septiembre de 2008

16 de Septiembre - Como aguar un momento de placer

Ya estoy de vuelta al hotel.

Estaba informado, pero una cosa es leer sobre ello y otra vivirlo en vivo. Voy a hablar sobre los servicios.

De momento todos los servicios que he encontrado son acogedores. Quiero decir, que no es uno de esos servicios donde hay corrientes de aire y pasas frío, o donde hay eco y te da vergüenza; en los servicios japoneses te sientes recogido, con la frente contra la puerta y las rodillas encima de las orejas. Muy hogareño.

Luego está la taza ultramoderna. La describo. Tiene a su mano izquierda -según te sientas- un brazo con botones, bien explicados en japonés, pero con unos símbolos la mar de explícitos. La taza esta calentita aunque no se haya sentado nadie antes, milagros de la tecnología punta. Las primeras veces no me atreví a tocar nada pero luego me dije, haz como el Ian Wright de los documentales de Pilot Guide, tú prueba. Así que pulsé el botón en el que un suave chorrito mojaba unas graciosas nalgas. A continuación paso a narrar en tercera persona para no despertar malos recuerdos.

Lo que ocurre es que entra en acción un diabólico algoritmo que, calculando la posición con milimétrica exactitud, dispara un chorro de agua a alta presion contra el mismísimo centro del oxxxe, lo cual provoca en el sujeto, de manera incontestable y absoluta, un poderoso respingo que le eleva varios palmos del asiento mientras que aparentemente y para cualquier observador externo, se intenta echar abajo la puerta con la cabeza. Afortunadamente el botón de parada está claramente identificado, aunque para ese momento ya se necesita no papel higiénico sino una toalla.

El momento de relax queda abortado y se cumple el propósito del mecanismo, pues el sujeto desaloja el cubículo sin más demora. ¡Qué listos son estos japoneses!

7 comentarios:

ele dijo...

Es cuestión de técnica. Yo acabé dominándolo a la perfección :D

Javier dijo...

Ya sé yo por qué tenías tantas ganas de ir a Japón...jejeje

Anónimo dijo...

Las novatadas hay que pagarlas, no queda otra. No te ibas a librar, guapo. Si no te has hecho un chichón, del respingo, pues suerte que has tenido.

Anónimo dijo...

Pues yo al final le acabé cogiendo gustirrinín...
Betty Boop

Isma dijo...

Ehhh, como que novatada...

Me ha gustado lo de guapo sin embargo

Arturo dijo...

:D Me parto! Teniendo en cuenta además la posición "de saltamontes" en la que están colocadas tus piernas en ese momento, imagino que tienes que haber llegado lejos :D

Ojú que pechá de reir que me estoy pegando :D :D

David dijo...

Jajaja,como me he reido con la historia XD Cuando esté por allá tendré cuidado con esos aparatos diabólicos que no quiero llevarme la puerta marcada en la frente.